"Entender el puré como una epifanía. No puede ser que estemos aquí para no poder ser."
domingo, 18 de diciembre de 2016
CADA MINUTO (Edgar Bayley)
tan pocos días y el sol no detiene su reposo de cuatro
caminos intermedios
porque el nombre se vierte al ras de la calle más clara
porque la memoria alarga sus vidrios
su torrente de árbol meridiano
tan pocos días
y los techos escurren su penumbra
a la hora exacta de los ojos
puede verse el timbre de los brazos más largos
la mitad del mundo que espera su secreto
la mitad de la noche
de los tiempos más ágiles
descendiendo del intento
tan pocos días
y las nubes
abiertas como la playa enloquecida por la espera
ascienden de nuevo los murmullos y el tiempo del rostro
la tarde y el sabor contra el muro
está previsto el tiempo del aire sin mayúsculas
sin caída sin vigilancia sobre las articulaciones
cerca nuestro los techos hacen sus relieves sus algas favoritas
hacen su color su occidente al abrigo de las respuestas
por: Edgar Bayley (1919-1990)
ph: Ludmila Clemente
jueves, 3 de noviembre de 2016
SERÁ POESÍA
Será entonces cuando el viento en susurros me confiese
Que los cristales de infinitas caras, lánguidos
Que aquellos velos invisibles, sólidos
Que me impiden valorarlo, valorarte
¿Podré liberarme de todo aquello, amorfo?
¿Podrás reparar en aquel instante cuando todo se quiebra?
Cálidas oscilaciones me atraviesan e indican
¿No lo ves acaso? ¿Que somos de la misma materia?
por: Ludmila Alicia Clemente
miércoles, 28 de septiembre de 2016
ESCAMPADA
Un último recuerdo.
Para olvidar.
Por fin,
Abandonar,
el infinito campo de cenizas.
Que sea la panacea
que corra por mi venas.
Y teja un velo eterno
que esconda los astros,
amaneceres y rastros
Que te recrearon,
en la espera.
Un último recuerdo.
Para olvidar.
Por fin,
Regresar,
al letargo animal:
Sin extremos, ni razones
Sin abismos, ni pasiones.
La memoria
se me burla en sueños,
me devuelve los recuerdos
que no quiero retener.
Y la locura, otra vez
Estandarte de mis noches en vela
Ríe con malicia,
Me deja sin sosiego.
Una vez más (el final),
Recordar para olvidar
Liberar
con un grito inmortal,
los pensamientos.
Recordé (y te quise)
Por fin, escampó.
viernes, 23 de septiembre de 2016
COSTUMBRES DE LOS ALCOBRANES
no sé mucho de pájaros
sospecho sin embargo que no eres un albatros
un alcobrán más bien de fino plumaje negro
tus alas de gigante te permiten volar
y te quedas retenido en esta casa
te arrastras de una a otra habitación
no entiendo qué te impide fugarte
hablamos poco lo indispensable
y yo es verdad me olvido de tu presencia
te dejo abandonado durante semanas enteras
tú te buscas tu alimento arreglas tu lecho
no me das trabajo y como yo hablas muy poco
no sé como apareciste en mi casa
y además si alguien supiera que hay aquí un alcobrán
qué contrariedad qué de explicaciones rebuscadas
pero no me molesta ni tu fija y brillante mirada
ni tus garras ni tus alas ni las raras veces
que hablas de tus viajes
yo sé sin embargo que los alcobranes cambian mucho de personalidad
que a veces se vuelven habladores
y tanto pueden ser simpáticos corteses hábiles y atractivos
y brillar en sociedad
como volverse ásperos torpes insolentes agresivos y coléricos
que tanto pueden divertir con sus cómicas piruetas
como asustar con sus violentos estallidos
que pueden ser humildes amables y pacientes
como intemperantes y suciamente orgullosos
o inteligentes y de una gracia activa y bondadosa
o de ingenio lerdo desmañados y de crueles intenciones
pero sé también que los alcobranes padecen por sus errores en sociedad
y que el amor que no pueden expresar ni ejercer
es su verdad más honda la única inalterable
por eso es muy posible aunque no te lo he preguntado
que después de muchos viajes y experiencias
prefieras para no causar involuntarios inevitables males
mantenerte apartado en esta casa
porque sabes que no hay fiesta posible
ni otra vía que la soledad y el olvido
sospecho sin embargo que no eres un albatros
un alcobrán más bien de fino plumaje negro
tus alas de gigante te permiten volar
y te quedas retenido en esta casa
te arrastras de una a otra habitación
no entiendo qué te impide fugarte
hablamos poco lo indispensable
y yo es verdad me olvido de tu presencia
te dejo abandonado durante semanas enteras
tú te buscas tu alimento arreglas tu lecho
no me das trabajo y como yo hablas muy poco
no sé como apareciste en mi casa
y además si alguien supiera que hay aquí un alcobrán
qué contrariedad qué de explicaciones rebuscadas
pero no me molesta ni tu fija y brillante mirada
ni tus garras ni tus alas ni las raras veces
que hablas de tus viajes
yo sé sin embargo que los alcobranes cambian mucho de personalidad
que a veces se vuelven habladores
y tanto pueden ser simpáticos corteses hábiles y atractivos
y brillar en sociedad
como volverse ásperos torpes insolentes agresivos y coléricos
que tanto pueden divertir con sus cómicas piruetas
como asustar con sus violentos estallidos
que pueden ser humildes amables y pacientes
como intemperantes y suciamente orgullosos
o inteligentes y de una gracia activa y bondadosa
o de ingenio lerdo desmañados y de crueles intenciones
pero sé también que los alcobranes padecen por sus errores en sociedad
y que el amor que no pueden expresar ni ejercer
es su verdad más honda la única inalterable
por eso es muy posible aunque no te lo he preguntado
que después de muchos viajes y experiencias
prefieras para no causar involuntarios inevitables males
mantenerte apartado en esta casa
porque sabes que no hay fiesta posible
ni otra vía que la soledad y el olvido
por: Edgar Bayley (1919-1990)
jueves, 15 de septiembre de 2016
MASCARADA
Recordar una canción al momento de escucharla. Tu retrato de porcelana cargando el imposible peso del mundo. Grietas con acceso directo a la vista previa de tus demonios. Profana magia que concede la destreza de interpretar la semiótica de tu ansiedad.¿Darás alguna vez con esa mano de restaurador?
domingo, 11 de septiembre de 2016
SIMPLEZA
Te apuesto a que te hago sonreír,
te construyo un universo de golosinas en la mirada
dejando en el camino besos
como migas de pan
para que no te pierdas,
y sepas como irte y volver cada vez que se te antoje.
Te juego a que adivino que traes en los bolsillos,
en que mano están tus miedos,
a qué distancia cayo la estrella con la que hablas cuando dormís.
Canto ¨segun¨ para hamacarme en tus acordes,
solo impulsame fuerte,
lleguemos bien alto así caemos sobre el pelotero del sillón.
Prestame tu escondite
mientras el lunes cuenta,
hace trampa en la fila
"pica" primero para los dos.
La felicidad es así de simple,
como la tabla del uno,
como las vocales o aprender a borrar sin romper la hoja,
solo hay que escuchar la campana
y volver de vez en cuando del recreo.
por: Julieta Bionti
Locución y edición: Ludmila Alicia Clemente
sábado, 10 de septiembre de 2016
viernes, 9 de septiembre de 2016
LA INFLEXIÓN
Justo antes de tu risa
Lo primero de la voz
Vence la distancia
De buscar una rima,
de promesas despiertas
Para hablar lo inefable
del lenguaje
Respuestas
Para hablar en el aire
Despiertan.
(Dos extraños conocidos
ya se aman en lo atroz)
Justo antes de tu risa
Lo primero de la voz
El Don del desengaño
Singular espacio tiempo
Modus operandi,
Inflexión del universo.
Justo antes de tu risa...
Lo primero de la voz.
Lo primero de la voz
Vence la distancia
De buscar una rima,
de promesas despiertas
Para hablar lo inefable
del lenguaje
Respuestas
Para hablar en el aire
Despiertan.
(Dos extraños conocidos
ya se aman en lo atroz)
Justo antes de tu risa
Lo primero de la voz
El Don del desengaño
Singular espacio tiempo
Modus operandi,
Inflexión del universo.
Justo antes de tu risa...
Lo primero de la voz.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
EN REMOLINOS
Dejame vivir este sueño
el mejor que he tenido
Una flor, una flor, otra flor
un maestro, una causa, un efecto
¿Quién sabrá el valor de tus deseos?
¿Quién sabrá?
Gira el sol, gira el mundo, gira Dios
energía misteriosa, resplandor
Al flotar mi cuerpo en remolinos, resplandor
Otra flor...
Paraíso, zona pura, perfección
Florecer mirándote a los ojos, perfección
florecer mirándote a los ojos, perfección
florecer los dos, florecer
florecer los dos, florecer
florecer...
por: Gustavo Adrián Cerati
martes, 6 de septiembre de 2016
BAJO UN CIELO RECTO
Bauticé un poema con una lágrima.
Te extrañé con toda la risa del planeta.
![]() |
Txt. y Ph.: Ludmila Alicia Clemente |
lunes, 5 de septiembre de 2016
EL JARDÍN
¿Estás cansada del viaje Diana?
¿Dejaste las valijas y te asomaste a ver el sol
en tu jardín, fuiste allí
rápidamente, pausadamente?
¿Echaste una ojeada a las plantas
o mirás cada una, sabiéndola,
descubriéndola, cuidás
tu jardín, hablás, cantás con
la regadera en la mano?
¿Estás cansada de vuelta del viaje,
Diana?¿Estás contenta?
¿Alguien te acarició, jugó otra vez
con tu melena de fénix,
te besó los párpados
como quien desea tocar
una mirada así de azul, de gris
según el tiempo?¿Fuiste feliz,
Diana? ¿Intenso y duro, el viaje?
¿Acomodaste la cabeza en el asiento del avión?,
¿descansaste?
¿Estás repleta de memoria, de sentidos
por el viaje, Diana?
¿comerías conmigo para contarme?
¿Pasaste hambre en la estadía,
Diana, pasaste hambre?
¿Te embriagaste? ¿En algún momento
llegaste a marearte por el viaje?
¿En algún momento, sentiste
esa nada en la boca
del estómago, ahí donde dicen que
está el alma?¿Llenaste
con qué esa nada, con la gente,
con las cosas, tuviste
necesidad?¿Observaste
la vida tranquila?¿Así, como te veo
ahora, calma
y sabihonda?¿Conociste
la muerte en el viaje,
Diana?¿Te asustó, la asustaste?
¿Trajiste fotos, postales,
documentos?, ¿abrazaste a
muchos, te abrazaron?
¿Gozaste, tradujiste el amor
loca de deseo? ¿Hablaste demasiado, callaste
demasiado? ¿Por qué
estás diciéndome
que escribir es lo único
que tenemos? ¿Estás
cansada, es por eso, porque
estás cansada del viaje? ¿Querés
dormir, recostarte en un hombro,
queres reír, llorar un
poco?¿Acaso el viaje mismo
no te consuela,
Diana?¿No es como el tacto
de otra mano, no lo es, verdad?
¿Comerías conmigo para
contarme?
¿Ya floreció la rosa
en tu jardín?¿Es tan bella?
¿Los pétalos reventaron
plenos de vida, la vida es
púrpura después de un viaje,
Diana,
es así?
por: Irene Gruss
¿Dejaste las valijas y te asomaste a ver el sol
en tu jardín, fuiste allí
rápidamente, pausadamente?
¿Echaste una ojeada a las plantas
o mirás cada una, sabiéndola,
descubriéndola, cuidás
tu jardín, hablás, cantás con
la regadera en la mano?
¿Estás cansada de vuelta del viaje,
Diana?¿Estás contenta?
¿Alguien te acarició, jugó otra vez
con tu melena de fénix,
te besó los párpados
como quien desea tocar
una mirada así de azul, de gris
según el tiempo?¿Fuiste feliz,
Diana? ¿Intenso y duro, el viaje?
¿Acomodaste la cabeza en el asiento del avión?,
¿descansaste?
¿Estás repleta de memoria, de sentidos
por el viaje, Diana?
¿comerías conmigo para contarme?
¿Pasaste hambre en la estadía,
Diana, pasaste hambre?
¿Te embriagaste? ¿En algún momento
llegaste a marearte por el viaje?
¿En algún momento, sentiste
esa nada en la boca
del estómago, ahí donde dicen que
está el alma?¿Llenaste
con qué esa nada, con la gente,
con las cosas, tuviste
necesidad?¿Observaste
la vida tranquila?¿Así, como te veo
ahora, calma
y sabihonda?¿Conociste
la muerte en el viaje,
Diana?¿Te asustó, la asustaste?
¿Trajiste fotos, postales,
documentos?, ¿abrazaste a
muchos, te abrazaron?
¿Gozaste, tradujiste el amor
loca de deseo? ¿Hablaste demasiado, callaste
demasiado? ¿Por qué
estás diciéndome
que escribir es lo único
que tenemos? ¿Estás
cansada, es por eso, porque
estás cansada del viaje? ¿Querés
dormir, recostarte en un hombro,
queres reír, llorar un
poco?¿Acaso el viaje mismo
no te consuela,
Diana?¿No es como el tacto
de otra mano, no lo es, verdad?
¿Comerías conmigo para
contarme?
¿Ya floreció la rosa
en tu jardín?¿Es tan bella?
¿Los pétalos reventaron
plenos de vida, la vida es
púrpura después de un viaje,
Diana,
es así?
por: Irene Gruss
viernes, 2 de septiembre de 2016
ANTOLOGÍA
Te regalé lo mejor
de mí
Mi antología personal
(pero)
Me quedé sin papel
para (en) volver y
sin sangre
para endosar
mi corazón y depositarlo
en el buzón de la histeria
y el olvido.
Tu amor burocrático
no tiene sistema
Esta (enfermedad) terminal no puede operar
sin humanidad.
Inserte su número de alma y verifique sucursal
de origen de sus mandatos.
Para este y otros trámites
diríjase a la terminal de autoengaños
más lejana.
Txt. y Ph.: Ludmila Alicia Clemente
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